Revisión de literatura
Roles de género
en la pintura chilena del siglo XIX
A pesar de la
emancipación de la corona española ocurrida en el siglo XIX, la sociedad
chilena no logró una total desvinculación con el primer mundo (Espinoza, 2016).
Esto se ve reflejado en que su conformación como un estado-nación independiente
no significó una una reconstrucción cultural, en cambio, su fundación se basó
en la reproducción de estilos y costumbres provenientes de Europa: la
arquitectura de la época, la vestimenta, la religión, entre otras aristas, son
ejemplos de aquello (Espinoza, 2016). Una de estas tradiciones involucra el rol
y la imagen que cada persona, según su sexo, debe tener en la sociedad. En este
contexto, la pintura adquiere un carácter relevante, como fuente primaria y
documento atestiguador de tipo de relación existente entre el sexo masculino y
femenino. Los estudios de género han desarrollado ampliamente esta
problemática, pero nunca en base a la producción artística de la época. Por
esta razón, es atingente realizar un analisis político y de género en base a la
producción pictórica.
Al tener en cuenta
que el concepto de género se refiere a las características, normas, roles y
relaciones socialmente construidas dirigidas a sujetos dependiendo de su sexo,
femenino o masculino (World Health Organization, 2013), se puede señalar
que las jerarquías de género se conforman como metodologías de control entre
sujetos subalternos y dominadores. Sin embargo, el grado de violencia que
conllevan ha pasado silenciada a lo largo de toda la historia, puesto que su
ejercicio se encuentra normalizado por la sociedad (Kilmartin y Allison, 2007,
p.278). Por esta razón, es necesaria una revisión crítica de los
comportamientos culturales en épocas pasadas, para que, de esta forma, se pueda
formular una historiografía que incluya a las subjetividades anuladas, y no
sólo la perspectiva de los dominadores. Es así que, la presente revisión de
literatura tiene como objetivo el análisis de los roles de género en la
sociedad chilena del siglo XIX, por medio de documentos pictóricos de la época.
Para ello, se expondrá el análisis de obras que conforman la colección del
Museo Nacional de Bellas Artes, especializada en el siglo XIX y primera mitad
del siglo XX. En un primer momento, se expondrá las relaciones de género dentro
de un contexto doméstico, enmarcado en la hacienda colonial, para luego
introducir el análisis en la cuestión sobre el sujeto digno de la herencia,
tanto geográfica como ilustrada, ambos elementos centrales en la construcción
de una nación. Finalmente, se planteará conclusiones vinculadas a la prevención
de la violencia de género, y proyecciones atingentes al consumo de imágenes que
representan tal problemática.
La política doméstica en la hacienda criolla chilena
En la vida de
hacienda era natural el poder incuestionable de los varones, especialmente el
del hacendado (González, 2013, p.9). En tanto las mujeres, llamadas “el ángel
del hogar”, ajustan su comportamiento a lo que se espera de su género por parte
del proyecto modernizador y civilizador de la época, el cual reclama como una
mujer ejemplar alguien pasiva, obediente y sumisa, destinada a la maternidad, a
la obediencia y a la bondad intrínsecas. (Cortes, 2016) Es posible ilustrar la
condición privilegiada de lo masculino y el estatuto que ocupaba el sexo
femenino por medio de la pose u acción que realizan los personajes en la cada
obra pictórica de la época. Por ejemplo, en “El huaso y la lavandera” (1835) de
Mauricio Rugendas (1802-1858), se presenta a un hombre montado a caballo, sin
realizar ninguna tarea en específico, salvo la de observar a una mujer
agachada, lavando un paño blanco en el río; todos símbolos de pureza,
pasividad, y obediencia. De acuerdo con esto, Gloria Cortés Aliaga (2016)
señala:
“Mientras él (huaso) permanece sobre su caballo [domino],
ella lava inclinada sobre el río [sumisión] evidenciando los vínculos entre
poder, sexualidad y la práctica del sometimiento, asumidos como una política
doméstica y socialmente aceptada, alojadas en la definición encubierta de
identidad nacional.” (p.39).
A partir de lo
planteado, se puede conjeturar que el imaginario relacionado con el coqueteo
criollo, como también, a las labores asociadas a cada género, corresponden a
expresiones de metodologías de control enmarcadas al proyecto modernizador
anteriormente señalado. De esta forma, la postura de los personajes, su
ubicación dentro del lienzo, los colores y los elementos que manejan
corresponden a códigos, en lenguaje pictórico, que nos hablan de relaciones y
roles “poco equitativos”.
Interpretada desde
una perspectiva costumbrista, la obra de Rugendas es destaca por la
opinión pública y los historiadores de la época por corresponder a un icono
representativo de la identidad chilena y de las nacientes identidades
latinoamericanas (MNBA). Acorde a esto, Antonio Romera (1951) realiza un
comentario desde un análisis formalista al alabar la estrategia pictórica de
Rugendas. Por el contrario, Cortes (2016) formula un análisis crítico sobre el
contenido de la obra, obviando la forma. A partir de estas dos visiones, es
posible señalar que, si bien la obra pictórica no ha sufrido modificaciones, si
lo ha hecho los puntos de vista de la crítica, a lo largo de medio siglo.
Cuerpo como territorio: una genealogía del poder
En “Lección de
geografía” (1883) de Alfredo Valenzuela Puelma se presenta a un
sujeto de la tercera edad realizando una acción pedagógica a quien bien podría
ser su nieto. Con la mano apoyada en el hombro del niño, ambos personajes se
encuentran enfrascados observando un mapa de la nueva configuración geográfica
de Chile luego de la Guerra del Pacifico (2016, p.59). A partir de lo anterior, Paulina
Berrenechea (2016) señala al respecto:
“Esta pieza devela aquellos cuerpos correctos, que en un
gesto ritual de aprendizaje, heredan no sólo una forma de entregar
conocimiento, sino que aún más importante, una genealogía acerca de quiénes
pueden y están capacitados para producirlo y recibirlo”. (59p)
El sexo correcto,
el masculino, es presentado como el único capaz de producir y recibir
conocimiento, y de gobernar la geografía. José Manuel Martínez (2016),
presenta el mismo punto de vista pero en base al análisis de la obra de José
Gil de Castro “Don Ramón Martinez de Luca y Caldera y su hijo don José Fabián”
de 1816. En ella, podemos encontrar el mismo gesto que en “Lección de
geografía”: “Retrato, que sin duda representa el amor filial entre un padre y
su hijo, pero en el contexto en que fue realizado, posee una densidad de claves
morales que debían poseer un buen súbdito y un jefe de familia” (2016, p.79). Un
caso análogo se formula en el retrato de Enrique Lynch y su hija,
realizado por Ricardo Richon-Brunet en 1910. En la obra se aprecia a un hombre
en postura distendida (piernas abiertas, erguidas, seguras y calmadas), sujetando
por la cintura a una niña, la cual posa ambas manos en la pierna de este,
mientras mantiene su cabeza ladeada. Marcela Drien (2016), escribe al respecto:
“El cuerpo de la niña es territorializado mediante el
control del espacio socioterritorial de lo femenino –la mano en la cintura-
obedeciendo a tecnologías de poder que configuran y dominan el sistema de
relaciones sociales en las naciones geopolíticas del cuerpo, especialmente, del
cuerpo dócil.” (p.22)
El amor filial
entre un padre y una hija esconde la condición de sumisión de lo femenino por
bajo lo masculino. Al tener en consideración ambos análisis, se puede señalar
que, tanto Berrenechea como Drien se encuentran en concordancia, en la
medida que plantean una situación favorecida del sexo masculino en el traspaso
del poder. Mientras que, el sexo femenino, se sigue caracterizando bajo los
parámetros ya planteados por Cortés, bajo la denominación
"ángel del hogar".
Conclusión
A partir de los
estudios revisados, se puede concluir que el Chile basó la fundación de su
identidad nacional en la organización patriarcal de la sociedad. Por medio de
los documentos pictóricos presentados y sus representaciones simbólicas
normalizadas, los autores evidencian la violencia de género incrustada en la cultura
chilena del siglo XIX. Tanto Cortes, Berrenechea, Martínez y Doren
establecen un contexto social que menosprecia las capacidades de ciertas
personas, por el solo hecho de corresponde al sexo femenino. De esta forma, se
relega a la mujer a algo que se debe proteger, útil para los que quehaceres y
la maternidad, y predispuesto para adornar el hogar. Seguir indagando en
esta problemática es crucial para dislumbrar y desarticular la imposición de
roles, actitudes, y lugares dentro de la sociedad a partir del sexo de la
persona, ya que tal ejercicio se sigue reproduciendo en la sociedad chilena del
siglo XXI.
Referencias bibliográficas
- Berrenechea, P. (2016). Por una lectura des-generada de la práctica museal contemporánea. En: (en) clave Masculino. Catálogo de exposición. Museo Nacional de Bellas Artes, 55-61.
- Cortés, G. (2016). Poder y sumisión. En: (en) clave Masculino. Catálogo de exposición. Museo Nacional de Bellas Artes, 38-46.
- Drien, M. (2016). Catálogo de obras comentadas. En: (en) clave Masculino. Catálogo de exposición. Museo Nacional de Bellas Artes, 55-61.
- Espinoza, D. (24 de Octurbe de 2016). La Tercera. Cultura. Consultado el 20 de enero de 2018. http://www.latercera.com/noticia/la-arquitectura-que-modernizo-a-chile/
- Gonzales, Carolina. (2013). Masculinidad Rurales: Continuiades y transformaciones generacionales en las identidades de género en la localidad Nilahue. Tesis para optar al grado de Magister en Estudios de Género y Cultura, mención Ciencias Sociales. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Chile.
- Kilmartin, C.; Allison, J. A. (2007). Men's Violence Against Women: Theory, Research, and Activism (en inglés). Routledge. p. 278
- Martinez, J. M. (2016). Catálogo de obras comentadas. En: (en) clave Masculino. Catálogo de exposición. Museo Nacional de Bellas Artes.
- MUSEO NACIONAL DE BELLAS ARTES. Enrique Lynch Del Solar. Artistas Visuales Chilenos. Consultado el 14 de enero de 2018. Disponible en http://www.artistasvisualeschilenos.cl/658/w3-article-39935.html. Accedido en 16/1/2018.
- Mnba (2016). «JOHANN MORITZ RUGENDAS / EL HUASO Y LA LAVANDERA». Consultado el 14 de enero de 2018. http://www.mnba.cl/sitio/Contenido/Institucional/8645:JOHANN-MORITZ-RUGENDAS-EL-HUASO-Y-LA-LAVANDERA
- Romera, A. (1951) Historia de la pintura Chilena. Editorial del Pacifico. Consultado el 17 de enero de 2018. http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/mc0036229.pdf
- World Health Organization (2013). «What do we mean by "sex" and "gender"?». Gender, women and health (en inglés). Consultado el 14 de enero de 2018. http://www.who.int/gender-equity-rights/understanding/gender-definition/en/
Comments
¿Cómo sabes que el grado de violencia ha pasado silenciado a lo largo de toda la historia? Coloca un autor que lo diga, porque a mí, además me parece un juicio de valor o una generalización apresurada. En la carta de navegación deberías indicar que es lo que vas a hacer y dar un pequeño adelanto del trabajo, no sólo la metodología que se utilizará. Por ejemplo, podrías mencionar que se analizará la política doméstica, y que tratarás la forma en que se educaba a los hombres y mujeres de la época.
En el apartado “La Política Doméstica”. El análisis que propones me parece sumamente interesante. Pero considero que podrías analizar más de una pintura para llegar al punto que propones. También me parece que podrías cambiar el orden en que presentas el tema de “la mujer perfecta”. Quiero decir, que primero analices las pinturas y luego des la descripción de las exigencias que tenían las mujeres en ese entonces.
En el segundo apartado creo que es incorrecto colocar el ejemplo del padre sosteniendo a la hija. Ya que no se relaciona con el “Territorio y conocimiento” (asumiendo que por “territorio” te refieras a la facultad de poseer tierras). Considero que el cuadro podría darte para un apartado en si mismo, uno donde se busque probar o desmentir se la mujer era poco meno que una “propiedad” del hombre a la que estaba subyugada. Sería interesante que buscases cuadros de mujeres con sus hijos varones y contrastes las posturas para darle más fuerza a tu argumento.
La conclusión, aunque corta, me parece acertada Espero que puedas alargarla un poco más cuando termines la revisión. Falta la proyección
Finalmente, encontré muchos errores de ortografía y tipeo; y encontré también algunas frases que me parecieron ambiguas. Como sé que pueden ser difíciles de notar te adjunto un Word comentado con las ubicaciones de los errores y mis sugerencias para mejorar las frases.
https://1drv.ms/w/s!AvTAi8my5dtkzUDwJDyLKH-IZEBD
Cualquier duda que tengas, responde este comentario. Marqué la opción de seguimiento, así que estaré al tanto.
• Pienso que seria mas claro definir directamente las jerarquías de género, en vez de poner el paréntesis explicativo (que como detalle le falta el autor)
• No me queda tan claro el vacío del conocimiento, y de echo creo que si se pudiese especificar antes del objetivo sería mucho más comprensible el porqué de ese objetivo, en esta misma línea coincido con el compañero que también comento, en que la oración “el grado de violencia que conllevan ha pasado silenciada a lo largo de toda la historia, puesto que su ejercicio se encuentra normalizado por la sociedad” parece un juicio de valor que por lo menos me da la sensación de estar leyendo un mas un ensayo que una revisión de literatura.
• Coincido también en que la carta de navegación está incompleta, pienso que se debiese mantener la explicación del método pero te falta explicar como se estructura tu texto, se me ocurre algo así como: “A lo largo de este trabajo se analizaran dos situaciones en las que se reflejan cuales eran los roles de genero en la sociedad chilena del siglo XIX ; en primer lugar la política doméstica, en segundo lugar lo referido a territorio y conocimiento, para luego plantear las conclusiones del análisis en conjunto con las proyecciones de estudio”
• Finalmente siento que decir “Para ello, se expondrá el análisis de obras que conforman …” deja la sensación de que tu harás el análisis de las obras, pero en realidad lo que se debe exponer son los resultados de distintos autores que han analizado estas obras. Quizás ser mas explicita con esto sería más certero.
Con respecto al desarrollo en el apartado de “La política doméstica” no coincido con Matías en cambiar el orden en que se presenta el tema, creo que, así como está, logra contextualizar y luego plantear el caso de la pintura en particular. sin embargo, sugeriría tratar de enlazar a González y a Cortes de una forma más directa, y darles más protagonismo a los autores, algo como:
“En la vida de hacienda era natural el poder incuestionable de los varones, especialmente el del hacendado (Gonzales, 2013, p.9). Esto se explica por la visión de la mujer que Cortes (2016) explica en su trabajo; las mujeres se consideraban “el ángel del hogar…”
En el apartado de “Territorio y conocimiento” no veo diálogo de los autores, claramente aún no está terminado el trabajo, pero por lo mismo creo que sería bueno agregar más análisis de otros autores sobre las mismas obras y así poder contrastarlos. Como detalle la primera cita no tiene autor.
Con respecto a la conclusión creo que falta tomar los aspectos mas relevantes en especifico de los dos apartados que se desarrollaron, de igual forma creo que sería bueno que se analizaran otras pinturas en otros contextos dentro del espacio tiempo en que se desarrolla el trabajo, para así nutrir el trabajo con más análisis y poder desarrollar una conclusión mas extensa. Para finalizar creo que falta desarrollar más las proyecciones sobre qué seguir estudiando, no el para qué.
Sobre el tema del territorio, quisiera señalar que, por lo menos en las artes visuales y la teoría del arte, el territorio también corresponde a uno físico. El cuerpo como territorio es algo sentado por los teóricos del arte de forma histórica.
Gracias por tu comentario! <3